El más observado de los indicadores de inflación en los Estados Unidos ha registrado su mayor aumento en cinco meses.

Un informe del Departamento de Trabajo señala que el índice de precios al consumido subió 0,6%, en marzo, dado que los precios de la energía, las vestimentas y los pasajes aéreos se incrementaron agudamente.

Los analistas indican que la cifra más preocupante es la tasa de inflación que no incluye costos de alimentos y energía, la cual se disparó 0,4%, en marzo.

Esto es el doble de lo que se esperaba.

El nuevo informe podría reanudar el debate en Wall Street y entre los reguladores federales, respecto a si la inflación se está acelerando.