El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo hoy en Ginebra que le preocupa el lento ritmo de las conversaciones tendientes a la liberalización del comercio global.

En un discurso ante los 148 miembros de la Organización Mundial del Comercio, Durao Barroso advirtió que los países no pueden darse el lujo de ser complacientes, en momentos en que tratan de llegar un nuevo convenio comercial para fines de 2006.

Las conversaciones comerciales estuvieron a punto de colapsar en 2003, en medio de desacuerdos respecto a las reglas de inversión entre los países ricos y pobres y por diferencias en el ámbito agrícola.

Durao Barroso dijo que es vital llegar a un acuerdo en la cumbre de fin de año, en Hong Kong, lo que podría derivar en un tratado obligatorio para el año próximo.