El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, dijo que Estados Unidos y Gran Bretaña son parcialmente responsables de que el régimen de Saddam Hussein haya recibido miles de millones de dólares por la venta ilegal de petróleo.

Annan afirmó que la mayoría de los sobornos que recibió Saddam Hussein no tenían relación con el programa de petróleo por alimentos de la ONU.

El Secretario General sostiene que la mayor parte de los ingresos ilícitos de Iraq resultaron de envíos a través de Turquía y Jordania, con el casi seguro conocimiento de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Annan afirmó que solo Washington y Londres tenían las fuerzas para detener el contrabando de petróleo iraquí, el cual violaba las sanciones de la ONU.

Posiblemente los norteamericanos y los británicos sabían exactamente lo que estaba pasando, dijo el Secretario General, pero, afirmó textualmente, “decidieron cerrar los ojos ante lo que hacían Turquía y Jordania porque son aliados”.

Las autoridades estadounidenses y británicas aún no han respondido a los comentarios de Annan.