El Reino Unido rechazó las acusaciones del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Koffi Annan, respecto que Londres y Washington hicieron caso omiso a millones de dólares en ventas ilegales de petróleo del régimen de Saddam Hussein, en Iraq.

El secretario del exterior británico, Jack Straw, dijo este viernes que su país estuvo constantemente al frente de las gestiones para imponer las sanciones contra Iraq.

Este jueves, Annan dijo que la mayor parte de las ganancias ilícitas petroleras iraquíes resultaron de envíos llevados a través de Turquía y Jordania, transacciones de las que, según él, Estados Unidos y Gran Bretaña tenían conocimiento pero no hicieron nada.