Al menos nueve policías iraquíes murieron cuando estalló una bomba a la orilla de una carretera cerca de la norteña ciudad iraquí de Kirkuk, mientras otro funcionario estadounidense de alto rango visita el país.

Poco después de su arribo, este miércoles, el vice secretario de Estado de Estados Unidos, Robert Zoellick, se dirigió a Fallujah para inspeccionar las gestiones de reconstrucción en una zona de la ciudad dominada por los sunitas.

Zoellick se reunirá después en Bagdad con el presidente iraquí Jalal Talabani y el primer ministro Ibrahim al-Jaafari, un día después que los recién electos gobernantes se reunieran con el secretario de Defensa Donald Rumsfeld.

Cerca de Kirkuk, los nueve policías murieron cuando trataban de desactivar una presunta bomba que según autoridades fue usada elemento de distracción, para atraer a más policías a la escena, antes de la explosión de una bomba verdadera.

Y en Bagdad, insurgentes activaron una serie de explosiones.

Un vocero militar estadounidense dijo que una explosión alcanzó un convoy del Departamento de Defensa causando la muerte de cinco iraquíes y dejando heridos a por lo menos cuatro contratistas estadounidenses por lo menos otras cuatro personas resultaron heridas en otros tres ataques.