La Organización Mundial de la Salud ha ordenado a laboratorios en todo el mundo que destruyan muestras de un virus de la gripe que, según los expertos, podría causar una pandemia mundial si es manejado en forma insegura.

Esas muestras son de una cepa del virus, conocida como H2N2, que causó la muerte de unos cuatro millones de personas entre 1957 y 1958.

El virus no ha sido incluido en vacunas contra la gripe desde 1968, lo que significa que nadie nacido después de ese año tiene inmunidad.

Una organización conocida como el Colegio de Patólogos Estadounidenses envió las muestras a 37 mil laboratorios como parte de los kits de análisis habituales.

Sesenta y uno de esos laboratorios están ubicados fuera de Estados Unidos.

Expertos dicen que las posibilidades de que el virus salga del laboratorio son escasas, pero advierten que si una persona se infecta, el virus podría propagarse rápidamente.