Miles de peregrinos portando rosarios y medallas han pasado por la tumba del papa Juan Pablo II luego que autoridades del Vaticano abrieran el recinto al público hoy miércoles, cinco días después de darle sepultura.

Funcionarios del Vaticano afirmaron que algunos de los feligreses comenzaron a hacer fila varias horas antes de que la tumba se abriera al público.

El sepulcro se ubica bajo la Basílica de San Pedro y está cubierto por un trozo de mármol blanco, donde están inscritos su nombre y fecha de pontificado.

Algunos peregrinos entregaron artículos religiosos a los ujieres para que tocaran la tumba con ellos antes de devolvérselos.

Los ujieres sólo permitieron una breve oración a los feligreses, instándolos a avanzar en sus esfuerzos por lograr que la fila progresara con rapidez.

El lunes, los Cardenales católicos inaugurarán su cónclave para elegir al sucesor del Papa.