Miles de personas han presentado su homenaje póstumo a la vida y legado del papa Juan Pablo II en ciudades de toda América Latina.

En ciudad México, multitudes portando velas hicieron filas en las calles este viernes para observar una sombría procesión con un “Papamóvil” vacío que una vez se usara por el extinto Pontífice durante sus cinco visitas e ese país.

La multitud luego se congregó en la Basílica de Guadalupe, el santuario más sagrado de México, para participar de una Misa especial y observar las imágenes del funeral del Papa que se llevaba a cabo en la Plaza de San Pedro.

En Venezuela, el Presidente Hugo Chávez –junto al Vice-Presidente, miembros del gabinete y oficiales militares—asistió a una misa en la catedral de Caracas en honor al Papa.

Y en Cuba, el líder Fidel Castro elogió al fallecido Juan Pablo II como un defensor de los pobres, en un discurso televisado a toda la nación.