El funeral del Papa Juan Pablo Segundo finalizó en el Vaticano con la asistencia de gobernantes mundiales y centenares de miles de personas a la Plaza de San Pedro.

El Papa Juan Pablo Segundo está siendo enterrado debajo de la Basílica de San Pedro en una ceremonia privada.

Una de las inmensas campanas de bronce de San Pedro repicó una y otra vez mientras la sencilla urna de madera del Papa era llevada a una cripta donde muchos de los 264 papas previos están enterrados.

Cientos de miles de personas que participaron en la ceremonia frente a la Basílica de San Pedro saludaron al Papa con aplausos, pero también hubo muchas lágrimas.

En una demostración de afecto por el fallecido Papa, la multitud cantó su nombre en italiano y exhortó a la iglesia a que lo declare santo ya, poniendo a un lado el proceso normal de canonización que puede tardar varias décadas en completarse.

Los aplausos, una tradicional señal italiana de admiración y respeto, se dejaron escuchar entre la multitud, que creció en silencio mientras se realizaba la solemne misa, cantada y recitada en latín.

Cuatro mil dignatarios, entre ellos Monarcas, Presidentes, Primeros Ministros y Clérigos, se sentaron bajo un sol brillante frente a la gigantesca reunión.

El presidente Bush y los ex mandatarios Bill Clinton y George Bush, padre, se encuentran entre los representantes estadounidenses en el Vaticano.