Centenares de dolientes se reunieron en el estado de Florida este martes en una misa funeral para recordar a Terri Schiavo, la mujer con severo daño cerebral que se convirtió en el centro de una épica disputa legal y política.

El servicio que se realizó en una Iglesia Católica fue solicitado por los padres de Schiavo.

La mujer de 41 años murió 13 días después de que una orden judicial autorizara el retiro de una sonda de alimentación. Michael, esposo de Schiavo, tiene custodia de sus cremados restos.

Él tiene orden judicial de notificar a sus suegros de los planes de llevar a cabo servicios separados.

Los médicos dicen que Terri Schiavo estuvo en persistente estado vegetativo desde un ataque cardíaco que sufrió en 1990.

Los padres fracasaron reiteradamente en sus intentos de lograr que las cortes ordenaran reinsertar la sonda de alimentación.