El jefe del brazo político del Ejercito Republicano Irlandés, ERI, urgió al movimiento a poner fin a su lucha armada, aumentando la fuerte presión sobre el grupo para que renuncie a la violencia.

Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, dijo este miércoles en Belfast que el movimiento nacionalista debería intentar integrarse bajo las reglas británicas a Irlanda del Norte y la República de Irlanda, por medio de la actividad política.

La declaración se produjo en medio de acusaciones de que el ERI está involucrado en dos crímenes de alto perfil público.

Las acusaciones han aumentado la fuerte presión sobre el grupo para deponer las armas.

El ERI ha rechazado las acusaciones de autoridades británicas e irlandesas que lo involucran en un robo bancario por 50 millones de dólares, ocurrido en Belfast en diciembre.

También negó estar involucrado en la muerte de un hombre tras un altercado en una taberna de Belfast el pasado 30 de enero.

Las acusaciones han retrasado los esfuerzos por reconstruir el estancado proceso de paz en Irlanda del Norte.