El Presidente Bush investirá póstumamente a un soldado estadounidense, con la más alta distinción al valor que otorga Estados Unidos.

Al Sargento de Primera Clase del Ejército Paul Ray Smith se le reconoce haber salvado las vidas de otros 100 soldados antes morir en acción cerca de Bagdad el 4 de abril de 2003.

Esta es la primera vez que la Medalla de Honor se concede a un veterano de la guerra en Iraq.

El Ejército indicó que el Sargento Smith lideró un ataque contra fuerzas iraquíes que estaban tratando de tomar una posición cerca del aeropuerto de Bagdad.

Cuando una ronda de mortero iraquí alcanzó a un vehículo blindado estadounidense, el Sargento Smith se hizo cargo de la ametralladora que iba en el vehículo y mató a por lo menos 50 soldados iraquíes.

El Ejército dijo que sin su acción, los iraquíes podrían haber llegado hasta un puesto médico estadounidense cercano.

El Sargento Smith fue herido de gravedad lo que provocó su muerte, durante la batalla. Su familia aceptará la medalla en su nombre.