El presidente George W. Bush expresó sus condolencias el jueves por la muerte de Terri Schiavo, la mujer de Florida con daño cerebral a quien se le había retirado la sonda de alimentación que la mantenía con vida.

Bush exhortó a los estadounidenses a construir una cultura de vida.

El Vaticano condenó que a Schiavo se le haya retirado el tubo de alimentación, e indicó que la medida “apresuró arbitrariamente” su muerte.

Terri Schiavo, de 41 años, murió en un hospicio en Florida, 13 días después que un juez estatal aprobó que se le quitara la sonda que la había mantenido con vida desde que en 1990 sufrió un ataque cardíaco que la dejó en lo que los médicos llaman un estado vegetal.