Terri Schiavo, una mujer de Florida con daño cerebral cuyo caso generó una batalla legal entre sus padres y su esposo, falleció a los 41 años de edad.

Portavoces de su familia hicieron el anuncio este jueves frente al hospicio en Pinellas Park, Florida, donde pasó sus últimos días.

Schiavo sobrevivió 13 días después que le retiraran la sonda de alimentación con la aprobación de un juez estatal de Florida.

Las cortes estatales y federales rechazaron numerosas apelaciones de sus padres, Bob y Mary Schindler, para que se reinsertara el sistema de alimentación.

Imágenes de la residencia para enfermos terminales muestran a los padres de Schiavo llorando y orando.

El sacerdote que asistió a la familia, reverendo Frank Pavone dijo “Esto no es solo una muerte, es un asesinato”.

No ha habido comentarios aun de los padres o del esposo de Schiavo, Michael, quien insistió en que su esposa no quería que la mantuvieran con vida en forma artificial.

Los médicos dicen que la mujer de Florida permaneció en estado vegetal durante 15 años, tras un ataque al corazón en 1990.