El presidente Bush asistió a un servicio del Domingo de Pascua en una base militar estadounidense, donde oró por la paz y por el bienestar de los soldados estadounidenses y sus familiares.

Tras un servicio en Fort Hood, en el estado de Texas, el presidente dijo a la prensa que deseaba a todos los estadounidenses una feliz Pascua.

Bush expresó que es un honor para él y su familia celebrar la fiesta religiosa con aquellos que llevan el uniforme de la nación.

En un saludo de Pascua, dado a conocer anteriormente por la Casa Blanca, Bush dijo que la alegría de la Pascua debe llenar los corazones con esperanza de paz y gratitud por su libertad.