La selección de fútbol de Estados Unidos tiene por delante dos difíciles compromisos en su camino hacia el Mundial de Alemania 2006.

El primero será este domingo 27 ante su similar de México, en él dos veces mundialista Estadio Azteca de la capital mexicana, donde la selección estadounidense nunca pudo ganar.

El segundo será ante Guatemala el miércoles 30 en Alabama. Decir solamente que hay mala sangre entre los equipos de Estados Unidos y México no es suficiente.

Durante un partido clasificatorio para las Olimpíadas 2004 que se jugó en Guadalajara, los fanáticos mexicanos se burlaban de los jugadores estadounidenses cantando “Osama, Osama” en referencia al líder de al-Qaeda, Osama bin Laden.

En Ciudad de México en tanto, los simpatizantes de la selección tricolor han arrojado baterías, monedas y otros objetos desde las tribunas durante los partidos contra Estados Unidos.

Por su parte, la Federación estadounidense de fútbol fijo sus partidos por el clasificatorio para la Copa del Mundo de 2002, en la gélida ciudad de Columbus, Ohio, donde Estados Unidos ganó 2-0, en 2001, en un partido que se disputó con 2 grados centígrados de temperatura en lo que se definió como “La Guerra Fría”.

Luego, en la suerte de los cruzamientos, cuando ambos seleccionados avanzaban en la Copa del Mundo 2002, en Corea del Sur, Estados Unidos y México se enfrentaron en la fase eliminatoria de octavos de final, y los estadounidenses repitieron el 2-0.

Pero este domingo, los dos equipos estarán frente a otras circunstancias, en la altura y el smog de Ciudad de México se enfrentarán en el Estadio Azteca, a más de 2.100 metros sobre el nivel del mar y con un marco de más de 100 mil fanáticos en las graderías.

El Azteca ha sido testigo de momentos históricos, como cuando Pelé obtuvo su tercer campeonato del mundo en México 1970, anotando incluso un gol en la final para convertirse para siempre en “O Rey”.

O en la Copa del Mundo de 1986 cuando Diego Armando Maradona marcara ante los ingleses el famoso gol con “la mano de Dios”.

Pero también, hay una cosa que nunca ocurrió en el Estadio Azteca: Estados Unidos nunca le ganó a México en su estadio.

 El director técnico de Estados Unidos, el entrenador Bruce Arena dijo que su equipo tiene claro lo que significa ser local como ventaja para México este domingo.

“Pueden compararlo con el Estadio en La Paz y otros escenarios donde se juega en la altura. La altura es la mayor ventaja que cualquier equipo puede tener.

La selección de México solo ha perdido un par de partidos en 30 años en su Estadio”. El mejor resultado que ha obtenido Estados Unidos en México ha sido un empate, ya que ha sido derrotado en 21 oportunidades en el Azteca.

Pero el joven equipo que dirige Bruce Arena ha vencido a México en seis de los últimos ocho encuentros. Los jugadores mexicanos por su parte han dicho que piensan revertir esta tendencia, aunque el entrenador Arena dice que la rivalidad con México no es mayor que la que existe con otros equipos.

El mes pasado ambos equipos ganaron el primero de los diez partidos de la ronda clasificatoria para Alemania 2006.

México venció a Costa Rica 2 a 1 y Estados Unidos derrotó a Trinidad y Tobago por el mismo resultado.

Ambos son parte del grupo de seis líderes que tienen tres puntos cada uno en el clasificatorio que integran selecciones de América del Norte, América Centra y el Caribe, y de los que clasificarán sólo 3 para Alemania 2006.

Después del partido del domingo ante México, Estados Unidos recibirá a Guatemala el miércoles en Birmingham, Alabama.