El gobierno británico enfrenta nuevas presiones para que explique cómo justificó su participación en la guerra en Iraq.

La oposición conservadora en Gran Bretaña pidió al gobierno que ponga fin a la controversia dando a conocer la opinión brindada por el fiscal general Lord Goldsmith.

La exigencia surge en medio de nuevos informes que indican que Lord Goldsmith primero veía la guerra en Iraq como ilegal sin una nueva resolución de las Naciones Unidas, pero cambió su parecer solo días antes de que comenzara la guerra.

El secretario del Exterior, Jack Straw, dijo al parlamento el jueves que no ha habido presión del gobierno a Lord Goldsmith para que cambie su punto de vista.

Straw agregó que no ha habido encubrimiento del gobierno en el tema.