Los retratos de unos 1.300 estadounidenses muertos en Iraq y Afganistán se exhiben en el Cementerio Nacional de Arlington en Virginia.

La exhibición, llamda “Las caras de los caídos” fue creada por unos 200 artistas que hicieron retratos individuales de los estadounidenses muertos en las guerra en Afganistán e Iraq entre el 10 de octubre de 2001 y el 11 de noviembre de 2004.

Cada artista usó fotografías de los muertos para crear pequeños retratos de 15 por 20 centímetros que están montados en barras de acero en orden cronológico.

Los retratos contienen los nombres de las personas, su lugares de origen y la fecha de la muerte.

La mayoría de los retratos son pinturas convencionales, pero los artistas también usaron fotos manipuladas por computadoras y esculturas de arcilla.