El mandatario kirguiz, Askar Akayeb, determinó que no impondrá un estado de emergencia para reprimir las masivas protestas provocadas por las recientes elecciones parlamentarias, que según grupos de oposición fueron fraudulentas.

Ante los recientemente electos legisladores, este martes, Akayeb dijo que los grupos de oposición, en sus palabras, deliberadamente están creando tensiones en el país.

El máximo funcionario electoral de Kirguizistán describió los comicios como “democráticos y legítimos”.