La secretaria de estado norteamericana, Condolezza Rice, terminó su visita a China con un llamado a una mayor apertura política y libertad religiosa.

Rice, quien asistió a un servicio del domingo de ramos en una iglesia cristiana aprobada por el estado, en Beijing, dijo a la prensa este lunes que en sus conversaciones con los gobernantes chinos dejó en claro que las comunidades religiosas no son una amenaza.

La jefa de la diplomacia norteamericana señaló que las comunidades religiosas pueden ser una fuerza a favor de la estabilidad, en sociedades cambiantes.

La secretaria de estado manifestó que también exhortó a los gobernantes chinos a mejorar los antecedentes de su país en materia de derechos humanos.

Rice, quien ha estado de gira por Asia durante los últimos días, regresa a Estados Unidos en la fecha.