La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una enmienda que prohíbe el uso de fondos para la deportación de presuntos terroristas para ser interrogados en países donde se cree que se practica la tortura.

La medida, aprobada el miércoles casi por unanimidad, tiene el objeto de poner fin a una práctica conocida como “entrega extraordinaria”.

El proyecto fue aprobado como parte de una ley de financiamiento de 81.300 millones de dólares para operaciones militares en Iraq y Afganistán.

El presidente Bush dijo el miércoles que Estados Unidos no cree en la tortura y que solo deporta a sospechosos a sus países de origen con la promesa de que no serán torturados.