En un caso que durante meses cautivó a los estadounidenses, un juez de California ratificó la sentencia a muerte de un jurado contra Scott Peterson, el vendedor de fertilizantes condenado por el asesinato de su esposa embarazada y de su hijo aún no nacido a fines de 2002.

El magistrado Alfred Delucchi también rechazó este miercoles la solicitud del abogado defensor para la realización de un nuevo juicio, calificando el doble asesinato como “cruel e insensible”.

La fiscalía sostiene que Peterson asesinó a su esposa Laci y lanzó su cadáver a la Bahía de San Francisco, para escapar a las responsabilidades de matrimonio y paternidad.

Los restos de Laci y el feto fueron encontrados en la orilla de la bahía a pocos kilómetros de donde Peterson dijo haber ido a pescar el dia que ella desapareció.