Un nuevo informe señala que el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos se elevó a una cifra sin precedentes de 666 mil millones de dólares el año pasado.

Economistas e inversionistas observan de cerca el actual déficit de cuenta corriente debido a que es la medida más amplia de flujos de comercio e inversión.

La mayor parte del déficit de cuenta corriente proviene de la brecha entre lo que estadounidenses compran hecho en el exterior y lo que el país exporta.

El informe publicado hoy por el Departamento de Comercio indica que el déficit se elevó a un nivel sin precedentes equivalente al 5,7% del Producto Interno Bruto.

El gobierno del presidente Bush sostiene que los déficits comerciales reflejan que la economía estadounidense está creciendo de manera más rápida que otras en el mundo, lo cual impulsa las importaciones y reduce la demanda por exportaciones de Estados Unidos.

Sin embargo, a economistas independientes les inquieta que la transferencia de vastos recursos al extranjero reduzca los estándares de vida estadounidenses.