El gobierno colombiano extraditó a Estados Unidos a la dirigente izquierdista, Omaira Rojas, para ser sometida a juicio acusada de narcotráfico.

La rebelde izquierdista, conocida como “Sonia”, estaba bajo fuerte vigilancia el miércoles cuando dejó la norteña ciudad de Barranquilla en un avión de la Administración Antinarcóticos de Estados Unidos.

La extradición tiene lugar luego de haber sido declarada culpable de tráfico de narcóticos en 2003 por una corte federal aquí en Washington.

Las autoridades dijeron que Rojas es dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La guerrillera es acusada de manejar las finanzas del bloque sur del grupo insurgente.