Tras 17 meses en el cargo, el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, anunció que renunciará debido a las crecientes protestas que amenazan la industria del petróleo y el gas en el país.

El presidente Mesa dijo que presentará su renuncia al Congreso hoy lunes.

El Congreso podría votar por mantener a Mesa en el cargo, pero si su pedido de renuncia es aceptado, el líder del Senado, Hormando Vaca Diez, asumiría la presidencia.

Mesa, un político independiente, se transformó en presidente bajo circunstancias similares en octubre de 2003, cuando una ola de violentas protestas llevaron al fin del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.

Bolivia, uno de los países latinoamericanos más pobres y menos desarrollados, ha sido afectado por disturbios civiles durante la mayor parte de los pasados cinco años.

Recientes protestas han bloqueado carreteras en el país y han forzado al gobierno a desplegar militares para mantener el control de algunos campos petroleros.

El cocalero Evo Morales, un legislador socialista quien quiere impuestos más altos a las compañías petroleras extranjeras, ha organizado la mayoría de las protestas.