Unas 200 mil personas coparon el centro de Beirut hoy para presentar sus respetos al asesinado ex Primer Ministro Rafik al-Hariri.

Hariri fue sepultado en una mezquita de Beirut dos días después que un ataque con un coche bomba causara su muerte y de la de por lo menos otras 14 personas.

Miles de dolientes gritaron lemas anti sirios cuando la procesión funeraria se desplazaba desde la residencia de al Hariri hasta la mezquita el extinto multimillonario ayudó a construir.

Políticos de oposición en el Libano continúan responsabilizando a Siria, el principal factor de poder en el Libano.

La familia al Hariri advirtió a miembros del gobierno pro sirio que no asistieran a las ceremonias fúnebres del ex Primer Ministro.