El gabinete japonés aprobó un plan que daría al jefe de defensa del país autoridad para responder rápidamente si Japón es objeto de un ataque con misiles.

La medida permitiría a los militares tomar medidas sin primero obtener la aprobación del gabinete o el consejo de seguridad japonés.

El proyecto fue redactado porque a Japón le preocupa que Corea del Norte pueda disparar un misil capaz de llegar a ese país en unos 10 minutos, imposibilitando que el jefe de defensa actúe siguiendo la cadena normal de mando.

En 1998, Corea del Norte lanzó un misil balístico sobre Japón, argumentando que se trató del fallido lanzamiento de un satélite.

La propuesta ahora irá al Parlamento para su aprobación final.