El Departamento de Estado descartó otorgar concesiones económicas para lograr que Pyongyang regrese a la mesa de negociaciones. Un vocero dice que Corea del Norte no debe ser “recompensado por causar dificultades” para reiniciar las conversaciones.

El canciller surcoreano, Ban Ki-Moon, y la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, se reunieron el lunes aquí en Washington para discutir la reciente declaración de Pyongyang de que cuenta con armas nucleares y que se retiraría de las conversaciones nucleares multilaterales.

También el lunes, el diario The New York Times dio a conocer que el gobierno del presidente Bush está tratando de reducir las fuentes de ingresos de Corea del Norte, incluso la falsificación de productos, el narcotráfico, y la venta de misiles y tecnología de armas, para incrementar la presión sobre Pyongyang debido a su programa nuclear.

Por otro lado, la secretaria Rice designó a Christopher Hill, el embajador de Estados Unidos en Corea del Sur, para que encabece la delegación norteamericana a las conversaciones multilaterales.