El Departamento de Estado dijo estar preocupado por los planes rusos de vender armas a Venezuela, las cuales según las autoridades norteamericanas podrían terminar en manos de insurgentes izquierdistas, en Colombia.

El vocero Adam Ereli dijo que las preocupaciones de Washington respecto a la compra de armas por parte de Venezuela y el potencial efecto desestabilizador en el hemisferio son bien conocidos para todos los involucrados. El portavoz diplomático norteamericano también afirmó que Estados Unidos ha hablado del asunto con Rusia en varias ocasiones.

Previamente, esta semana, el vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, restó importancia a las preocupaciones estadounidenses respecto a los planes de su país de comprar 100 mil rifles de fabricación rusa.

Rangel dijo que su país está comprando armas para proteger la seguridad nacional y que la compra no debería preocupar a Washington.