Autoridades argentinas retomaron el control de una prisión luego de dos días de amotinamiento de presidiarios en la central provincia de Córdoba. La policía informó que todos los rehenes fueron liberados y que los dirigentes del motín entregaron sus armas.

Cinco reos, dos guardias de la prisión y un oficial de policía murieron durante el amotinamiento que comenzó el jueves en la Penitenciaría San Martín. Funcionarios dijeron que el director de la cárcel se encontraba entre las más de 60 personas que fueron tomadas como rehenes.

Unos mil soldados fueron apostados en torno al centro de máxima seguridad luego del levantamiento. Informes de la televisión mostraron a prisioneros blandiendo improvisados cuchillos y teniendo a los cautivos en el techo del establecimiento.

El amotinamiento carcelario tenía por objeto demandar mejores condiciones de vida para los reclusos. La penitenciaría tiene por lo menos a dos mil reos.