El Departamento de Estado norteamericano puso fin a una advertencia de viajes a Costa de Marfil, a pesar de las tensiones en el país del oeste africano.

La dependencia gubernamental estadounidense decidió poner fin al “estatus de partida autorizada” que había dado a los empleados estadounidenses no esenciales en la embajada de Abidjan y a los miembros adultos de la familia de todos los empleados de la embajada.

Esto implica que todos los empleados de la embajada deben regresar y que los miembros de familia adultos que abandonaron el país pueden volver al país si así lo desean.

Sin embargo, el Departamento de Estado mantuvo la prohibición de ingresar dependientes menores a Costa de Marfil.