El presidente George W. Bush envió al Congreso estadounidense su propuesta de presupuesto para 2006 que recortaría muchos programas nacionales, pero aumentaría el gasto de defensa y la asistencia para el exterior.

El plan proyecta un déficit de 390 mil millones de dólares para el año próximo, que es sólo un poco menor que el record de 427 mil millones previsto para este año.

El presidente Bush dice que el presupuesto refleja las prioridades de su administración, de ganar la guerra contra el terrorismo, proteger el territorio nacional y recortar programas que según él, no están dando resultado.

Las fuerzas armadas, la seguridad nacional y los esfuerzos mundiales contra el SIDA verán aumentar su fondos con el nuevo plan. Entre los programas señalados para recortes, están los subsidios agrícolas, y varios emprendimientos de educación y salud.

Se cree que el Congreso exigirá cambios en el presupuesto de dos billones y medio de dólares, antes de que se aprobado. Los demócratas, en la oposición, han dicho que el plan es “irresponsable”, porque no cubre el costo de las operaciones militares en Iraq y Afganistán.