Una auditoría de un inspector de Estados Unidos indica que la autoridad encabezada por Estados Unidos que gobernó Iraq después de la invasión de 2003 perdió el rastro de casi 9 mil millones de dólares que transfirió a ministerios iraquíes.

La auditoría dada a conocer este domingo por parte del Inspector General Especial para la Reconstrucción de Iraq indica que la Autoridad Provisional de la Coalición no estableció mecanismos de control para verificar cómo se gastaban los fondos, lo cual abrió la posibilidad de corrupción.

En algunas instancias, el dinero fue usado para pagar lo que el informe llama empleados “fantasmas”, explicando que de 8 mil 206 guardias en la nómina de un ministerio, solamente se pudo comprobar el empleo de 602.

El ex jefe de la Autoridad Provisional de la Coalición Paul Bremer rechazó los hallazgos, diciendo que el informe asume que procedimientos de contabilidad occidentales podían haberse establecido rápidamente durante la guerra.

Bremer expresó que atrasar los pagos a empleados públicos iraquíes pudo haber creado amenazas adicionales de seguridad.