Gobernantes europeos celebran la elección en Iraq como un triunfo para la libertad, la democracia y el pueblo irquí.

El Primer Ministro británico, Tony Blair, calificó a la elección como “un duro golpe directamente al corazón del terrorismo mundial”. Dijo que se sentía conmovido y humilde al ver a los iraquíes votar a pesar de las amenazas de ataques por parte de los insurgentes.

Alemania dijo que la elección era una señal de la decisión de Iraq de determinar su propio futuro, en tanto que el Primer Ministro italiano, Silvio Berlusconi, expresó que la votación confirmó que los iraquíes quieren derrotar al terrorismo y establecer la democracia..

Altas autoridades rusas aún no efectuaron sus comentarios sobre la elección. Sin embargo, un legislador clave manifestó preocupación acerca de la legitimidad del nuevo gobierno iraquí.

Konstantin Kosachyov, que preside la comisión de relaciones internacionales de la cámara baja del parlamento ruso, dijo que una concurrencia despareja entre los grupos étnicos iraquíes podría conducir a un parlamento no representativo.