Ya se inició una investigación de la caída de un avión británico militar de transporte, en el norte de Bagdad.

Fuentes oficiales en Londres dicen que las bajas en el incidente fueron el mayor número que las fuerzas británicas hayan sufrido desde que comenzó la guerra en Iraq, hace casi dos años.

Fuentes castrenses británicas informan que 10 funcionarios militares han desaparecido y se presumen han muerto.

Los informes noticiosos británicos no comentan respecto a si entre las víctimas se incluyen comandos del Servicio Especial de la Fuerza Aérea.

Las autoridades de defensa británicas no han respondido al comunicado del grupo extremista iraquí Ansar al-Islam, quien asumió responsabilidad por el incidente y afirmó haber derribado el avión C-130 cuando volaba de Bagdad a Balad, donde se encuentra una base aérea estadounidense.

El Hércules C-130 puede transportar pesada carga y hasta 128 personas.