El estado de Connecticut se prepara para llevar a cabo su primera ejecución en más de 40 años. Se tiene previsto que el asesino en serie Michael Ross deba morir por inyección letal el miércoles.

Grupos religiosos y opositores a la pena de muerte tratan de detener la ejecución de Ross, de 45 años, con una lluvia de demandas legales y manifestaciones. Ross ha renunciado a su apelación legal y busca acelerar su ejecución.

El reo confesó haber asesinado a ocho mujeres, seis de ellas en Connecticut, durante una ola de violaciones y asesinatos en la década de 1980.

Una reciente encuesta de opinión muestra que el 70 por ciento de los residentes de Connecticut apoyan la pena capital en el caso de Ross.