Por lo menos 50 residentes de la población sureña rusa de Beslan bloquearon una importante vía para exigir una investigación internacional sobre la tragedia de rehenes escolares del año pasado.

Informaciones de prensa destacan que los manifestantes bloquearon la carretera Rostov-Baku que conecta a Rusia con Azerbaijan.

El mes pasado, el responsable de la investigación parlamentaria rusa, Alexander Torshin, prometió un amplio informe de mil páginas en torno a la toma de rehenes que será publicado en marzo próximo.

Más de 330 personas, muchas de ellas niños en edad escolar, murieron el 3 de septiembre cuando la crisis de rehenes finalizó con un mortal intercambio de disparos entre las fuerzas de seguridad y los secuestradores.

Las autoridades rusas responsabilizan a separatistas chechenos por el asedio que se prolongó por casi tres dias.