El secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, se reúne este viernes con líderes chinos en Beijing para analizar la iniciativa de Londres a fin de que la Unión Europea suspenda su embargo de armas a China.

Straw opina que el embargo, impuesto a raíz de la represión de las manifestaciones pro-democracia en la Plaza de Tiananmen, será levantado en los próximos seis meses.

Estados Unidos se opone radicalmente a la medida, pero Straw dijo al Financial Times esta semana que Washington y la Unión Europea tendrían que “resolver esas diferencias” en los próximos meses.

El canciller dice que Gran Bretaña apoya levantar la prohibición porque un nuevo código de conducta de la Unión Europea asegurará que Beijing no utilice armas europeas para la represión interna o para agredir al exterior.