Este jueves dos millones de musulmanes celebran el Hajj lanzando piedras contra pilares que representan al demonio, en uno de los rituales finales de la peregrinación.

El rito tiene lugar en el Puente Jamarat en Mina, cerca de la ciudad sagrada de Meca. Las autoridades sauditas han tomado medidas adicionales de seguridad este año para impedir una estampida como la ocurrida el año pasado en la que perecieron más de 240 personas.

El miércoles, dos millones de peregrinos viajaron al Monte Arafat, donde se cree que el profeta Mahoma pronunció su último sermón hace 14 siglos.

El peregrinaje culmina con la celebración de Eid al-Adha, la fiesta del sacrificio, que comienza este jueves.