Más de dos decenas de policías y civiles iraquíes perecieron en Bagdad y partes del centro y norte de Iraq este miércoles, durante una ola de ataques y atentados explosivos cuyo aparente propósito es intimidar, a menos de dos semanas de las programadas elecciones nacionales.

Solo en Bagdad ocurrieron cinco explosiones. El grupo del buscado terrorista Abu Musab al Zarqawi que representa a al-Qaeda en Iraq se hizo responsable por 3 de ellos, incluyendo uno frente a la embajada de Australia.

Los militares estadounidenses informaron de por lo menos 26 muertes y una multitud de heridos en dichas explosiones.

Otros cuatro es murieron en explosiones en las ciudades de Kirkuk, Irbil y Hilla.

Una empresa británica dijo que dos de sus empleados, un británico y un iraquí, murieron y que un tercer empleado continúa desaparecido luego que sujetos armados emboscaron su convoy cerca de la ciudad de Beiji.