Un soldado británico se declaró culpable de un cargo de asalto contra un detenido iraquí, cuando él y otras dos personas comparecieron ante una corte marcial que los acusó de maltratar a iraquíes que se hallaban en su custodia hace dos años.

Darren Larkin admitió haber golpeado al cautivo en el sur de Iraq en mayo de 2003.

Él y dos compañeros, Daniel Kenyon y Mark Cooley, del Regimiento Real de Fusileros, se declararon inocentes de otros cargos, durante la audiencia en la base británica de Osnabrueck, en Alemania.

Un abogado de Larkin dijo a la corte que su cliente está arrepentido de sus acciones, las que según afirmó, avergüenzan a su regimiento.

Un cuarto soldado británico fue sometido a juicio por cargos similares la semana pasada, pero la corte impuso una prohibición total a los informes de prensa sobre el caso.