Naciones Unidas dijo que Indonesia ha logrado evitar brotes significativos de enfermedades después de un terremoto, seguido de un devastador maremoto el mes pasado. Sin embargo, persiste una fuerte amenaza de epidemias.

Profesionales de la medicina han reportado algunos casos de sarampión y neumonía entre los sobrevivientes, pero no han encontrado señales considerables de propagación.

El viernes, la Organización de Alimentos y Agricultura, FAO, buscaba asegurar a las personas que el pescado de las zonas afectadas por el maremoto es comestible. El organismo informó que contrariamente a los rumores que circulan en la localidad, no existen evidencias de que los peces y la pesca en las cercanías de cuerpos humanos recuperados conllevan un mayor riesgo de infección.

Según la FAO, la pesca de la localidad es comestible siempre que se limpie y se cocine adecuadamente. Miles de trabajadores asistenciales continúan ayudando a los sobrevivientes, pero ya se hace evidente que el esfuerzo de recuperación y conteo de cuerpos está llegando a su fin.

El director de asistencia de la ONU, Jan Egeland, dijo que dentro de una semana, los funcionarios emitirán la lista definitiva de fatalidades.

Hasta la fecha, unas 160 mil personas han sido reportadas oficialmente como fallecidas, y se ha dicho que la cifra definitiva pudiera elevarse en decenas de miles más.

No obstante, funcionarios señalan que quizás nunca se conozca la verdadera cifra final de pérdidas en vidas humanas por el desastre.