Miles de bolivianos se concentraron en dos de las principales ciudades del país para protestar contra el aumento en los precios de los combustibles, ordenado por el gobierno.

Los manifestantes se concentraron en Santa Cruz y El Alto, el martes, para exigir que el gobierno del presidente Carlos Mesa anule el reciente incremento de entre un 10 y un 23 por ciento.

El gobierno boliviano rechazó tal posibilidad citando razones financieras. Sin embargo, cumplió con otra exigencia, la de cancelar un contrato con una compañía francesa que provee agua potable y servicio de alcantarillado a El Alto.

Los manifestantes afirman que la compañía Aguas del Illimani, subsidiaria de la francesa Suez Lyonnaise des Eaux, cobra tarifas excesivas.

Hasta ahora, las manifestaciones, que comenzaron el lunes, han sido pacíficas, pero el presidente Mesa ha dicho que renunciará si hay hechos de violencia.