Un nuevo estudio encabezado por el doctor Javier Menéndez, de Estados Unidos, dice que el ácido oleico, un importante ingrediente en el aceite de oliva, suprime un gene que es encontrado en muchas mujeres que desarrollan cáncer de mama.

Las pacientes con el gene causante de cáncer tienden a desarrollar la forma más agresiva de la enfermedad, y tienen una baja probabilidad de sobrevivencia.

Los investigadores dicen que el ácido oleico del aceite de oliva también mejora la eficacia de la medicina Herceptín que combate el gene.

El aceite de oliva forma parte fundamental de la dieta mediterránea, que también incluye una alta concentración de frutas, vegetales y panes.