El Papa Juan Pablo segundo hizo de la creciente situación de hambre en el mundo uno de sus puntos centrales en su mensaje anual ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede.

Este lunes en ciudad del Vaticano, el pontífice convocó a una “amplia movilización moral” del liderazgo mundial y de la opinión pública para combatir el hambre y la malnutrición.

También reafirmó la posición de la Iglesia Católica Romana sobre el matrimonio tradicional, la santidad de la vida humana –incluyendo los embriones humanos- y sus reclamos sobre la falta de libertad religiosa en muchas partes del mundo.