Un tanque de combustible rediseñado para un vehículo espacial estadounidense llegó al Centro Espacial Kennedy en Florida, un paso crucial para el retorno del transbordador a servicio, a mediados de este año.

Fuentes oficiales de la NASA indicaron que el nuevo tanque que llegó a Cabo Cañaveral este jueves está diseñado para evitar que se repita la catástrofe ocurrida hace casi dos años al Columbia, en la cual murieron los siete tripulantes.

Una investigación de ese desastre descubrió que una pieza de goma aislante se desprendió del tanque externo durante el despegue y golpeó el ala izquierda del transbordador, dejando un hueco.

Gases calientes ingresaron al ala durante el reingreso a la atmósfera terrestre, haciendo que el vehículo espacial se desintegrara.

La NASA informó que el tanque rediseñado tiene calentadores eléctricos, lo que elimina la necesidad de grandes secciones de aislamiento.