Centenares de manifestantes marcharon por las calles de Buenos Aires por tercer dia este lunes, acusando al gobierno del Alcalde Anibal Ibarra de no prestar atención a las normas de seguridad y de permitir que ocurriera el incendio de la semana pasada en un club nocturno donde murieron 183 personas.

Los informes preliminares indican que el siniestro comenzó cuando fue lanzada una vengala contra el techo del local.

El alcalde Ibarra afirma que los propietarios del centro nocturno instalaron materiales inflamables después que se les otorgó el permiso para operar.

El jefe de seguridad urbana de la capital argentina renunció el domingo, convirtiéndose en el primer funcionario que renuncia después del incendio.

Los investigadores informan haber identificado a tres personas que se cree dieron comienzo al incendio.