En India, este jueves, miles de pobladores, en pánico, huyeron de áreas costeras golpeadas por una gigantesca ola el pasado domingo, después que las autoridades emitieran un nuevo alerta de posible alto oleaje.

La gente se trasladó a terrenos altos en los estados sureños de Tameil Nadu y Kerala, y en Puerto Blair, la capital de las remotas islas de Andaman y Nicobar.

Según funcionarios, la advertencia, emitida como medida de precaución, se basó en información de que los temblores secundarios en la región de Andaman podrían generar un alto oleaje.

Sin embargo, el Departamento de Sondeo Geológico de Estados Unidos dio a conocer que no detectó un sismo lo suficientemente fuerte como para generar un tsunami.

Mientras tanto, soldados, barcos y aviones de la India continúan transportando ayuda a las regiones afectadas.

Las tropas también tratan de evacuar a los sobrevivientes de las Andamans, donde miles de habitantes isleños se encuentran desaparecidos y se teme que hayan muerto.