El ex presidente de la empresa petrolera rusa Yukos, quien se encuentra en prisión, criticó la venta de la principal unidad de producción de la compañía.

Mikhail Khodorovsky dijo que las autoridades se dieron a sí mismas el mejor regalo de navidad, destruyendo lo que calificó como la compañía petrolera más eficiente de Rusia.

Khodorovsky, quien es sometido a juicio por evasión de impuestos y fraude, pronunció la declaración a través de sus abogados.

Una compañía previamente desconocida, BaikailFinansGroup, compró la unidad de producción de Yukos por la suma de nueve mil 300 millones de dólares, en un remate efectuado el domingo.

Los críticos sostienen que la empresa podría ser testaferra de la empresa petrolera estatal Gazprom, o de un grupo de inversionistas conectados al Kremlin.