Decenas de soldados desmovilizados invadieron la residencia del derrocado presidente Jean Bertrand Aristide en un suburbio de Puerto Principe.

Un vocero de los ex militares dijo que tienen planeado usar la vivienda como base para mejorar la seguridad en la zona.

La acción se produce un dia después que pacificadores de las Naciones Unidas penetraron en una zona dominada por partidarios de Aristide para controlar áreas que han sido focos de violencia.

Mientras tanto, Roger Noriega, el diplomático estadounidense de más alto rango para América Latina, hizo un llamado a los gobiernos e instituciones para que aceleren la entrega de más mil 300 millones de dólares prometidos por Haití en la conferencia del Banco Mundial en julio pasado.

Noriega también enfatizó la necesidad de que el gobierno interino de Haití provea seguridad, se prepare para elecciones y defienda los derechos humanos de los haitianos.